El Mundo

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clock2 week ago
Carcinoma adenoide quístico en las glándulas salivales. Un cáncer raro con un alto porcentaje de supervivencia y, a la vez, elevado riesgo de reaparición. Ése se fue el diagnóstico que escuchó Gabe Grunewald, entonces una mediofondista más en la Universidad de Minnesota, el 10 de abril de 2009. Al día siguiente batió su mejor marca en los 1.500 metros.⠀
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La trayectoria de Grunewald empezó así y así sigue, en carrera continua, hasta los últimos días. Según informó el domingo su marido Justin, después de vivir dos situaciones críticas en escasas horas, la familia la trasladó a cuidados paliativos. La vida de la atleta se apaga dejando en ella un ejemplo para cualquier afectada por la enfermedad. Grunewald no fue la primera deportista que combatió el cáncer, pero sí fue la primera que se hizo mientras combatía el cáncer.⠀
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A Grunewald le detectaron tumores hasta cuatro veces y, pese a ello, se convirtió en una de las mejores corredoras de la NCAA (segunda en División I), fue internacional estadounidense e incluso llegó a competir en un Mundial, el indoor de Sopot en 2014, donde acabó novena.⠀
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"Cuando me diagnosticaron de cáncer por primera vez, intenté priorizar las cosas de vida que me gustaban y, por eso, quise centrarme en ser tan buena atleta como pudiera", declaraba Grunewald aquel año, en el que también corrió el meeting de Madrid. "Antes del cáncer era una corredora universitaria más o menos decente, pero estaba muy lejos del nivel profesional en el que estoy ahora", añadía.⠀
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Grunewald se descubrió pocos meses después de uno de sus peores momentos. Después del cáncer en las glándulas salivales que le detectaron en 2009, llegó su primera recaída, un cáncer papilar tiroideo en 2011, y poco después sus primeros 'Trials' para intentar ser olímpica. Ya había demostrado sus aptitudes en la liga universitaria, pero tras lo sufrido con los dos tratamientos casi consecutivos nadie esperaba que consiguiera una plaza para los Juegos Olímpicos de Londres 2012. Se quedó a un pelo.⠀
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Después de 10 años, y habiéndose convertido en atleta profesional por el camino, la vida de Grunewald se apaga dejando en ella un ejemplo.

Carcinoma adenoide quístico en las glándulas salivales. Un cáncer raro con un alto porcentaje de supervivencia y, a la vez, elevado riesgo de reaparición. Ése se fue el diagnóstico que escuchó Gabe Grunewald, entonces una mediofondista más en la Universidad de Minnesota, el 10 de abril de 2009. Al día siguiente batió su mejor marca en los 1.500 metros.⠀ ⠀ La trayectoria de Grunewald empezó así y así sigue, en carrera continua, hasta los últimos días. Según informó el domingo su marido Justin, después de vivir dos situaciones críticas en escasas horas, la familia la trasladó a cuidados paliativos. La vida de la atleta se apaga dejando en ella un ejemplo para cualquier afectada por la enfermedad. Grunewald no fue la primera deportista que combatió el cáncer, pero sí fue la primera que se hizo mientras combatía el cáncer.⠀ ⠀ A Grunewald le detectaron tumores hasta cuatro veces y, pese a ello, se convirtió en una de las mejores corredoras de la NCAA (segunda en División I), fue internacional estadounidense e incluso llegó a competir en un Mundial, el indoor de Sopot en 2014, donde acabó novena.⠀ ⠀ "Cuando me diagnosticaron de cáncer por primera vez, intenté priorizar las cosas de vida que me gustaban y, por eso, quise centrarme en ser tan buena atleta como pudiera", declaraba Grunewald aquel año, en el que también corrió el meeting de Madrid. "Antes del cáncer era una corredora universitaria más o menos decente, pero estaba muy lejos del nivel profesional en el que estoy ahora", añadía.⠀ ⠀ Grunewald se descubrió pocos meses después de uno de sus peores momentos. Después del cáncer en las glándulas salivales que le detectaron en 2009, llegó su primera recaída, un cáncer papilar tiroideo en 2011, y poco después sus primeros 'Trials' para intentar ser olímpica. Ya había demostrado sus aptitudes en la liga universitaria, pero tras lo sufrido con los dos tratamientos casi consecutivos nadie esperaba que consiguiera una plaza para los Juegos Olímpicos de Londres 2012. Se quedó a un pelo.⠀ ⠀ Después de 10 años, y habiéndose convertido en atleta profesional por el camino, la vida de Grunewald se apaga dejando en ella un ejemplo.

  • Paqui Patiño Ribera

    clock1 week ago

    Ya se convirtió en atleta profesional cuando le diagnosticaron su primer Cáncer...... menuda carrera de obstáculos tuvo que iniciar..... lastima que la vida no le halla dado la oportunidad de cruzar la meta.... ánimo 😘😘😘😘